Escribir como terapia,
escribir de noche
casi sin tregua,
escribir lo que sea y cuando sea.
Dejar en cada palabra un poco
de este alma seca,
y empobrecida,
encallecida, sin rumbo.
Que las palabras que escribo
van escritas con la mecha
del calor que ahora se ha ido,
de las noches que vivimos
en otros tiempos, otras fechas;
Que lo que escribo lo escribo
por dar a estas manos tristes
una esperanza,
un abrigo...
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